Woodic
El objetivo de este proyecto fue capturar la esencia de la colección artística Runrún de Woodic, donde las piezas de cerámica se convierten en guardianes silenciosos de historias y emociones. Inspiradas en la mitología celta, estas criaturas de barro evocan espíritus antiguos y seres míticos que habitan paisajes sagrados, y transforman el ruido confuso de opiniones y murmullos en objetos que contienen y apaciguan la incertidumbre.
Cada pieza, torneada en arcilla negra chamotada por el alfarero @raulmouro y acabada por Natalia (Woodic), combina la fuerza de la piedra con la delicadeza de lo humano, siendo a la vez jarra, caja de Pandora y golem. La fotografía buscó transmitir su carácter híbrido: objetos que gritan o sonríen, que observan callados o susurran entre dientes, testigos silenciosos de un tiempo de transformación y permanencia.
La sesión con Woodic fue un ejercicio de escucha visual y técnica. Las fotografías capturan un diálogo entre la materia y el entorno. La serie no solo documenta objetos, sino atmósferas: momentos de quietud, texturas que invitan a tocar y contrastes que hablan de tradición y contemporaneidad. El resultado acerca al espectador a la narrativa íntima de la mraca, haciendo visible lo invisible: el tiempo, el tacto y la conexión entre arte y naturaleza.

















